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Entrevista a D. Manuel Jesús Marchena, Presidente de ELIGE, en la Agencia Aragonesa de Noticias.

19-11-2009

En momentos de austeridad en las cuentas públicas, se nos exige la mejor de las administraciones.

Se nos exige equilibrio presupuestario y, en momentos de austeridad en las cuentas públicas, la mejor de las administraciones, en el gasto corriente, en recursos humanos,… y, a la vez, el mantenimiento de la prestación de servicios y del ritmo inversor

 


 

Zaragoza.- La Asociación de Empresas Locales de Interés General (ELIGE) organiza una jornada técnica anual que, entre otras actividades, busca cumplir uno de los principales objetivos de la asociación: fomentar la comunicación e intercambio de experiencias, difundir información de interés común entre las empresas locales de interés general e impulsar la innovación y la formación profesional continuada. La tercera jornada técnica de ELIGE tiene lugar este jueves en Zaragoza bajo el título “Nuevos retos para las empresas públicas locales: Recursos de financiación frente a la crisis, liberalización de servicios y modernización de la Administración”. El eje principal de esta tercera edición es la financiación de las empresas públicas locales, tema de especial interés y relevancia en la coyuntura económica actual.

El presidente de ELIGE, Manuel Marchena, no pasa por alto que esta situación afecta a las empresas locales. “Se nos exige equilibrio presupuestario y, en momentos de austeridad en las cuentas públicas, la mejor de las administraciones manteniendo, a la vez, la prestación de servicios y del ritmo inversor”, apunta.

PREGUNTA.- ¿Qué es ELIGE?

RESPUESTA.- ELIGE reúne a las empresas municipales o de ámbito de la administración local,100% de capital público, que realizan un servicio en el ámbito local o municipal, como prestación de agua, limpieza, desarrollo urbano, económico, cultural...

P.- ¿Qué ofrece ELIGE a sus asociados?

R.- Tiene tres objetivos que se materializan en los servicios que ofrecemos. En primer lugar, la configuración como lobby, como defensor de los problemas, de los requerimientos y deseos que se tengan en nuestras empresas. Somos compañías cuyos propietarios son los Ayuntamientos, donde se da la demanda por parte de nuestros munícipes de mantener la eficiencia económica, de mantener los equilibrios presupuestarios, mejorar día a día la prestación y dar mejor calidad en dichos servicios. Por ello, la primera prestación es defender nuestros intereses ante la privatización, la liberalización de servicios, normativas, regulaciones, posibles tensiones sindicales o de competencia con otras empresas privadas.

P.- ¿Y en segundo lugar?

R.- En segundo lugar, lo que más nos importa es la transferencia de experiencias. Es un ámbito muy heterogéneo; cada Ayuntamiento tiene su forma de entender el servicio público, no en la prestación, porque todos quieren tener la máxima calidad y exigencia, sino en cómo contratar, cómo financiarse, cómo manejar los recursos humanos, fiscalidad, financiación… La jornada de este jueves habla precisamente de las posibilidades de financiación, de la colaboración entre lo público y lo privado, etc. La transferencia de conocimiento es para nosotros una necesidad porque hay mucha imaginación, mucha norma diferente, la capacidad interpretativa es distinta en cada interventor, alcalde, gerente… sobre las directivas generales de la UE y la ley de contratos del estado, por ejemplo, en el caso español.

P.- Y un tercer eje sería…

R.- La formación. Realizamos una jornada anual, que este jueves tiene lugar en Zaragoza y, además, sesiones monográficas sobre temas puntuales que nos reúnen, que nos permiten, presencialmente, abordar esa transferencia de conocimiento. Se trata de comunicar estudios que realizamos sobre temas que nos interesan transversalmente. Creo que es el gran vigor de la asociación: poder, de una forma formal o informal, presencial o digital, tener identificadas referencias, compartir casos de Zaragoza, de una empresa de aguas de Sevilla, de un aparcamiento de Barcelona… Se trata de debatir y transferir experiencias.

P.- Esta tercera edición de la jornada técnica aborda la financiación, ¿por qué momento pasan las empresas locales de interés general?

R.- Se nos exige equilibrio presupuestario y, en momentos de austeridad en las cuentas públicas, la mejor de las administraciones, en el gasto corriente, en recursos humanos,… y, a la vez, el mantenimiento de la prestación de servicios y del ritmo inversor. Esta última parte es fundamental, porque los Ayuntamientos están sufriendo una contracción de ingresos corriente, y no hay dónde acudir para conservar los ritmos inversores. Sin embargo, se nos exige a las empresas públicas que sostengamos los mismos como elementos tractores para la preservación de proveedores indirectos, de empresas de servicios que acompaña a las empresas públicas locales y de los puestos de trabajo.

P.- Y ante esta situación, ¿qué se puede hacer?

R.- Ante estas exigencias de contracción de los ingresos, de exigencia del mantenimiento de la inversión, del clima laboral donde los ciudadanos entienden los mejores derechos de los empleados públicos al respecto a los privados, estamos analizando qué maneras, dentro de un ámbito donde las directivas europeas y las exigencias de regulación de España nos exigen mayor libertad de competencia con las privadas, cuando las privadas tienen una capacidad de flexibilidad diferente, qué marco de financiamiento nos podemos proveer. Se habla de la colaboración entre lo público y lo privado, patrocinio, mejoras en componentes de fiscalidad, búsqueda de soluciones en la relación de financiación con las entidades bancarias… Tenemos una ventaja, que son avales de la administración pública, y como desventaja, la rigidez que se supone. También hay que tener en cuenta la falta de liquidez financiera en los mercados y el cierre del grifo bancario.

P.- Esa colaboración entre lo público y lo privado, ¿es factible? ¿Qué beneficios aportaría?

R.- Es una posible solución en cuanto a aspectos que puedan externalizarse, aspectos en los que manteniendo puestos de trabajo se logra mayor eficacia en la prestación de servicios. Se tata de encontrar fórmulas de partenariado para ciertos servicios y ciertas estrategias donde se compensen los riesgos por parte de lo privado y se mantengan las prestaciones de servicio público. No es la única vía, pero es una vía. Los fundamentos de ELIGE son la defensa del interés de lo público. No se trata de abrir procesos privatizadores, sino de establecer relaciones en el ámbito de la imaginación y la mejor colaboración con las empresas privadas. Si te introduces en un ámbito de mejor colaboración con las entidades privadas lograrás encontrar cuáles son problemas y posibles ventajas para colaborar en la prestación de servicios públicos.

P.- ¿Y la administración electrónica? Punto fuerte en la actualidad…

R.- Para la propia administración no es un deseo, es una obligación normativa. Tiene unos plazos que vencen el año que viene para articularse y prestar servicios electrónicos a los ciudadanos. Esa prescripción todavía no tiene plazo normativo para las empresas públicas, pero vamos a mayor velocidad que las administraciones locales, por esa mayor flexibilidad en lo que son sociedades mercantiles con 100% capital público respecto a la rigidez de la propia administración pública, en el entendimiento del puesto de trabajo como funcionario, de la burocracia tradicional.

P.- ¿Cuáles son los principales componentes de esta administración?

R.- En primer lugar, la inversión. Podemos acceder a subvenciones y mejoras de fondos europeos y nacionales, para mantener la prestación de servicios encargados de estas materias y parte de nuestras empresas que son responsables de desarrollar sistemas innovadores en la administración electrónica. En segundo lugar, existe el debate sobre los puestos de trabajo rutinarios. Es un punto clave: cómo se amortizan ciertos puestos de trabajo rutinarios y las tensiones que eso produce en las compañías. Además, la educación a los ciudadanos de la posibilidad de integrarse desde su casa, a distancia, en la gestión de sus innecesidades. El elemento más visible en este camino es el de las ventanas de información por parte de las compañías públicas y administraciones locales a los ciudadanos, como el 010, los call center, la gestión de urgencias en la vía pública a través de sms, correo electrónico… La otra parte es todo lo que supone de innovación, de mejora, de amueblar los servicios públicos de otra manera, una revolución indirecta en las formas de hacer. Podrá tardar menos o más, pero la fortaleza de lo digital, de lo electrónico, es imparable.